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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, Objetivo 12: Producción y Consumo Responsable

Lo importante que es nuestro poder adquisitivo

¿Quién no ha cambiado de televisor, de teléfono celular, o de computadora en los últimos años? Quien no quiere y compra, sí puede, la versión más actualizada del dispositivo o electrodoméstico que ya usa? 

Se nos enseña, incita, y se nos vende la gracia de acumular cosas para hacer la vida más agradable. La conveniencia ya pasó de ser costumbre a ser nuestra forma de conseguir la felicidad — aunque sea ilusoria. Es nuestro vicio y nuestro premio.

Para el mundo, dicha manera de vivir desmedida nos ha despertado a una nueva realidad. Que todo se acaba. Si llegamos a ser 9600 millones de seres humanos para el 2050, requeriremos el equivalente de casi tres planetas para proporcionar los recursos naturales preciosos en la medida que los usamos ahora. 

Nuestra huella material se intensifica a medida que compramos, usamos y botamos. Del 2000 al 2007, el nivel global de nuestra huella material se disparó un 70 por ciento. Somos los que cada minuto bebe 1 millón de bebidas en botellas plásticas y las arroja a la basura. Somos los que cada año, usan 5 trillones de bolsas, tan solo una vez y, a la basura van a dar. Si se divide el montón de chatarra que generamos con todas las cosas relacionadas con la tecnología que compramos, le podemos asignar 7.3 kilogramos de basura electrónica a cada persona. Tan solo un 1.7% de estos kilogramos se reciclan. 

Un análisis sobre el costo de la mortalidad del carbono, generó unos titulares bastante acertados este pasado julio: “Tres estadounidenses generan suficientes emisiones de carbono como para matar a una persona, encuentra un estudio”. Así lo sintetizó el periódico inglés El Guardian. No es por falta de información que sufrimos. Todas estas estadísticas están a nuestro alcance. Hay demasiada información y nos hemos desensibilizado. Pero el cambio climático no discrimina y en algún momento tenemos que tomar consciencia de nuestra parte en este dilema.

Las Naciones Unidas asumió la responsabilidad de corregir el problema de la  producción y el consumo descarrilados. Para el 2030 la ONU se ha comprometido a aplicar un Marco de programas sobre modalidades de consumo y producción sostenibles. El reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha, es también una de sus grandes metas.

Las corporaciones que rigen los patrones de consumo, saben al derecho y al revés que los crecientes desastres climáticos nos están dejando sin mundo y el sueño mágico de conveniencia se está quebrantado. 

Y nosotros los consumidores todavía compramos sin saber a ciencia cierta qué recursos estamos utilizando, cómo impactamos un mercado, las vidas de una región, o de una área silvestre, cuando compramos algo, especialmente cuando no es hecho localmente.  

Es hora que el consumidor tome responsabilidad como la toma un fumador cuando compra una cajetilla de cigarrillos y lee que causan cáncer. Ya hay desplazados por el cambio climático, muertos, especies desaparecidas y más de 1.2 billones de personas vulnerables al clima en  48 naciones en el mundo. La región del caribe de nuestra América Latina está en riesgo, por ejemplo, pero todas las zonas costales lo son.

Mientras que llegamos a un cambio de consciencia colectivo, a las buenas o a las malas, espero que La UNO haga responsable a las corporaciones más influyentes a garantizan un cambio en los patrones de producción y consumo para que sean sostenibles. 

Nosotros los consumidores tenemos una gran tarea. Saber de dónde vienen las cosas que compramos, como se hacen, cuales son las políticas de las compañía que las fabrican. ¿Qué le pasó al río al lado de la maquiladora donde arrojaban todo ese químico azul? ¿Por qué las muchachas que trabajan allí tienen las manos descoloridas o hinchadas y cuántos pueblos fueron desplazados por las inundaciones tras la ruptura de la presa que se construyó para la maquiladora? En otras partes, se está matando el mercado de los aguacates, ¿cuáles son las razones? ¿Son estos mismos aguacates que yo compro? 

Entre más preguntas nos hagamos, más posibilidades tendremos de encontrar las soluciones. No es por el simple saber o acumular conocimiento, es para que nos ayude a tomar decisiones con nuestro poder adquisitivo de una manera que nuestras voces se hagan escuchar.